FIRMA Diseño

FIRMA fue la forma que encontré, hace ya unos cuantos años, para alcanzar un doble objetivo; por un lado, perder protagonismo personal y por otro, cobijarme en la seguridad que pueden proporcionar los grupos de trabajo.
Trabajar en equipo tal vez no sea más fácil que hacerlo en forma individual, pero no me caben dudas de que es una mejor forma de hacerlo. El equipo siempre enriquece los puntos de vista y si el que se conforma es bueno, todo el proceso se torna más sólido y confiable; así, el equipo se erige en una excelente vía para obtener mejores resultados.
A esto último raras veces lo conseguí. Reconozco en mi propia mediocridad a uno de los motivos por los que tal vez no lo he logrado (la culpa no siempre es de los demás). He tenido oportunidad de trabajar con muy buena gente, la mayoría solvente en lo que hace a su profesión. Y la cosa funciona bien hasta que deja de hacerlo; incompatibilidad de caracteres o diferencias de criterio es normal que aparezcan (a veces, hasta deseable) y son gestionables, por lo que no representan un mayor problema. Tengo excelente relación con profesionales (amigos) con los que nos sabemos capaces de encarar cualquier proyecto siempre que no se extienda en el tiempo. Juntos, pero no revueltos.
Lo que me ha resultado insalvable es encontrarme con gente que me ve como un empleador y no como un compañero de trabajo; gente que quiere trabajar para mi y no conmigo. Gente cuyo objetivo es encontrar un empleo y su sueldo a fin de mes (cosa que no censuro), y que no encuentra motivación en la posibilidad de trabajar por su cuenta, con todo lo que ello trae consigo.
En fin… así las cosas, no tiene mucho sentido seguir apareciendo como una consultora cuando en realidad la gran mayoría de las veces vengo trabajando solo.
Por otro lado, ese estar trabajando a la sombra de FIRMA me pone en una situación incómoda, conmigo. Es como una piedra en el zapato.
Una de las cosas que más me fastidia en los tiempos que corren es que, en general, la gente ya no se hace cargo de sus actos o, por lo menos, acomoda el cuerpo para no asumir su reponsabilidad. Hablo particularmente de aquellos “dependiente de”, “empleado de”, funcionarios e incluso políticos. Si algo no se hace bien es por culpa de un compañero, un subalterno, un superior, la computadora, un contratiempo imprevisible, el viento norte o hasta del mismísimo Sistema; nunca es de quien realizó el acto cuestionado. Me paspa.
Cada vez es más común que personajes que deberían estar hablando en primera persona se refieran a sí mismos con el escurridizo “nosotros”. Cada vez es más común que el personaje de turno se escude en la Corporación evitando el “yo creo”, “dije”, “hice”, “voy a hacer”, o lo que sea. Siempre se pone algo adelante para que oficie de escudo. También me paspa.
Alguna tarde, después de haberme topado con uno de estos seres banales, invisibles, que pululan detrás de los mostradores nuestros de cada día, violeta de calentura, traté de despejarme pensando en las cosas que tenía que hacer para que de una bendita vez el sitio de FIRMA estuviera actualizado y en línea. Cuando quise acordar mi color volvió a la normalidad, pero algunas preguntas me salieron al paso y comenzaron a taladrar mi cabeza: ¿acaso no estoy haciendo lo mismo que estos infelices? ¿acaso no estoy utilizando a FIRMA como escudo? ¿por qué sigo trabajando a la sombra de FIRMA? ¿no se ha convertido FIRMA en mi “nosotros” personal? “Claaaro…” (me sentí un nabo).
Inmediatamente después de llegar al estudio, con una mueca de sonrisa atravesando mi cara, me puse a trabajar en esto que no es más ni menos que un “Chau FIRMA!”. Agradecido por lo que dió, pero convencido de que tengo que sacarme la piedra del zapato, en este mismo momento la guardo hasta que la ocasión sea propicia. Vuelvo a la vereda.
Si algo tienen que decir de FIRMA, me lo dicen a mi.
Saludos.
Una respuesta para “FIRMA Diseño”
Felicitaciones Daniel, así se habla! carajo.
05 Oct 2009 at 17:27