CONTACTO
Sí…, la respuesta es un sí. Jamás he descartado de antemano la consideración de una propuesta laboral, por mínima, triloca o inconmensurable que parezca; como ya lo dijeran los inigualables Luthiers, sin tanta alharaca, con elegancia y rima que destaca: “No me asusta el acertijo porque a mí… no me asusta el acertijo…“.
En casi treinta años de gráfica y comunicación he abordardo proyectos y tratado clientes de los más variados tipos y especies, desde el mecánico que necesita una tarjetita para el taller hasta el ejecutivo que precisa una imagen de marca y el desarrollo identitario de la corporación que representa, o políticos; también he tenido a mi cargo cosas como el desarrollo de envases, sitios web (o “páginas“), señalización, piezas para tevé, almanaques, uniformes, locales comerciales o vehículos, avisos para prensa, animaciones, papelerías, calcomanías, marcadores de libro… y hasta números de turno para la cola del súper.
Es cierto que, de los anteriores, algunos dan más lustre que otros o resultan más entretenidos o representan un desafío mayor, pero aún así, todos comparten una caracterísca común: son importantes para quien efectúa el encargo, para quien con ellos necesita resolver un problema. Y con categoría de “importante” siempre los encaré. Estoy para eso.
Así que… no se amilane! Si usted desea, cree o sospecha que yo podría ayudarlo a resolver su “problema” deje de dar vueltas y escríbame, sin más. O utilice el teléfono, que para eso están. Déle, no perdamos tiempo (que también eso es importante).